Los termómetros comienzan a anunciar la bajada de las temperaturas; es una especie de último aviso para prepararnos para el invierno. Las personas mayores pueden sufrir especialmente en estas épocas, y nuestro calefactor eléctrico de bajo consumo puede ser una solución ideal para ellos en varios sentidos. Sigue leyendo y descubrirás por qué.

Si bien el ahorro es una virtud en cualquier momento de la vida, a partir de la jubilación se suele convertir en algo necesario. Aunque la generación de nuestros padres y abuelos ha vivido trabajando mucho y gastando poco, ahora es cuando sus bolsillos se ven verdaderamente puestos a prueba. El gasto en energía, siempre al alza, es uno de los más problemáticos.

Más importante todavía, el bienestar de las personas mayores pasa por prestar una atención mayor de lo normal a su salud. Evidentemente, a ciertas edades suelen empezar a surgir achaques, y es sumamente importante evitarlos o mantenerlos controlados para que no se conviertan en problemas mayores. Aunque suele pasar desapercibido, el tipo de calefacción que empleamos juega un relevante papel en este sentido.

Un calefactor eléctrico de bajo consumo saludable

¿Sabías que el sistema de calefacción que empleas puede afectar a tu salud? Así es, y de más de una manera. Los cambios bruscos de temperatura son la más evidente, pero no la única de las situaciones a las que se enfrenta nuestro cuerpo cuando empleamos determinados sistemas de calefacción.

Los sistemas de calefacción por convección (como aires acondicionados, bombas de calor o todo aquello que use un ventilador) suelen secar el ambiente y hacer circular el polvo, lo que acarrea sequedad de garganta, irritación de las mucosas y mayor sensibilidad alérgica.

Ni que decir tiene que las calefacciones de combustión, como una chimenea tradicional o las estufas de gas, consumen oxígeno y emiten gases nocivos; pueden provocar somnolencia, dificultades respiratorias o mareos si no hay una ventilación adecuada. Son todavía más peligrosas cuando hablamos de su uso por parte de personas mayores; un despiste puede resultar fatal.

Mismo calor por menos euros

Aunque menos importante que la salud, la cuestión económica suele preocupar, y con razón, a nuestros mayores. Si bien la eficiencia energética no es el tema de este artículo, es interesante saber optimizar nuestros recursos energéticos, por ejemplo evitando fugas de calor o usando calefactores complementarios para momentos o lugares muy determinados.

Novomir500 puede ser de tremenda ayuda para las personas mayores que no usan todos los espacios de su vivienda, que pasan bastante tiempo en su rincón preferido o que tienen dificultades de movilidad o problemas de circulación. ¿Nunca has escuchado a tus padres o abuelos quejarse de un frío que nadie más a su alrededor parece notar?

Este popular calefactor decorativo es ante todo un gran aliado contra esa desagradable sensación de frío: genera una zona de confort térmico de unos tres metros de diámetro de forma económica y saludable.

Además, no requiere instalación, basta con colgarlo y enchufarlo. aparato eléctrico de bajo consumoY si sabemos que nuestro calefactor tiene una potencia de 500w y que lo usamos unas 4 horas al día todos los días de un mes, en ese caso la operación a realizar sería: 0,5 KW x 4 horas x 31 días = 62Kw.

Eso significa que hemos usado aproximadamente unos 62Kw.  Ahora tenemos que  multiplicar esos Kw por el precio del Kw por hora, en este caso vamos a fijar un precio aproximado de 0,11€/h: 62Kw x 0,11€ = 6,82€

Es decir, en un mes habríamos gastado una estimación 6,8€ usando poster calefactor. Así de sencillo y muy a tener en consideración a la hora de adquirir un calefactor con el invierno a la vuelta de la esquina.