El medio ambiente es hoy por hoy una preocupación colectiva de primer orden. Es decir, todos sabemos que no vamos por buen camino y que debemos hacer algo al respecto, pero ¿el qué? No es fácil borrar de un plumazo decenas de malos hábitos… Nuestro calefactor eléctrico eficiente apunta en esa dirección, pero ¿qué más podemos hacer?

Hoy te presentamos un montoncito de ideas para ayudar a cambiar de rumbo; cosas pequeñas, pero que sumadas pueden suponer una gran diferencia…

Reduce tu consumo

Esta es la base de todo lo demás. De nada sirven los buenos propósitos, reciclar un montón o compartir en nuestros perfiles sociales escenas de los polos derritiéndose si no cambiamos nuestros patrones de consumo. La realidad es que producimos demasiados desechos, y la mejor forma de evitarlo es, sencillamente, comprando menos. El sobreenvasado es un buen ejemplo que últimamente se ha puesto de moda,pero no te quedes en el plástico de un solo uso. Mejor que tirar el plástico al contenedor amarillo sería tirar lo menos posible, ¿no? Prioriza los materiales orgánicos y los productos duraderos.

Utiliza productos eco-friendly

Si no puedes contenerte y necesitas comprar y comprar y comprar (no todos somos capaces de convertirnos en yoguis), intenta al menos comprar productos que tengan un impacto mínimo en el medio ambiente, tanto en el proceso de producción como una vez desechados.

Un atomizador de agua en la ducha, vajilla de madera, tiestos compostables, cargadores solares y cepillos de dientes de bambú son algunas de las propuestas de este artículo. Por otra parte, siempre que veo un cepillo de bambú pienso en cientos de hectáreas de bambú arrasadas y osos panda hambrientos, así que pásate al miswak

Céntrate en el ahorro energético

La energía está en el ojo del huracán cuando de preservación ambiental se trata. La producción, gestión, suministro y consumo han de ser totalmente repensadas y reformuladas si no queremos terminar en un callejón sin salida.

¿Qué podemos hacer? Para empezar, dar un uso consciente a la energía, evitando usar el coche de forma innecesaria o apagando las luces de nuestra casa cuando no las necesitemos, por ejemplo. También optimizando nuestro sistema de calefacción con un calefactor eléctrico eficiente, como nuestro calefactor eléctrico de bajo consumo sin instalación.

Predica con el ejemplo

La parte importante de la frase aquí es “predica”. Es decir, compórtate como debes, da ejemplo, pero no te olvides de los demás. No te imaginas el poder que tiene un poco de propaganda cuando se basa en un comportamiento concreto. O sea, que si sigues patrones “ecosaludables” y se los muestras a los demás, es probable que algo cale.

Ojo, no se trata de ponerse impertinente o convertirse en un listillo, señalando todo lo que los demás hacen mal; tu carrera como predicador duraría más bien poco. Pero el medio ambiente bien merece que te pongas un poco pesado con familiares, amigos y vecinos, ¿no te parece?